Gracias a una iniciativa surgida de los propios alumnos, el Colegio Santa Teresita vistió su fachada con una bandera papal de grandes dimensiones.
Los alumnos consideraron que la asunción de Francisco I era de gran importancia y debían homenajearlo y celebrar el histórico acontecimiento, por eso realizaron una colecta pidiendo una mínima colaboración y lograron gran aceptación entre el alumnado.
Con lo recaudado se compraron las telas y se mandó a coser la bandera, que flamea en el frente con sus colores amarillo y blanco.

