José Luis, hijo de Rubén Luis Di Palma, ídolo del automovilismo nacional, encara su quinto Dakar con la firme intención de completar la prueba, lo que no pudo lograr en las ediciones anteriores. Con su camioneta Toyota Hilux armada a nuevo, y más de 1000 km de pruebas realizadas y el retorno a la butaca derecha de Gerardo Scicolone, el más internacional de los Di Palma vuelve a encarar el Dakar, pero con un plan de carrera diferente, que esta vez le permita llegar a Valparaíso.J.L.D.P: “Fue muy breve el Dakar 2013 para mí. Hicimos la primera etapa Pisco-Pisco y en la segunda etapa a los 30 km tuvimos un inconveniente insalvable del motor. Eso ya quedó atrás. Ahora nos hemos preparado muy bien. Desarmamos la camioneta Hilux, con la que competimos en 2010 y 2012; trabajamos en el motor, el chasis y las suspensiones y hemos hecho 1000 km de pruebas en la zona de Arrecifes y algunos kilómetros en ruta para verificar cómo se comporta en los enlaces. Queremos llegar, por eso lo vamos a tomar con un poco más de calma que en las ediciones 2010 y 2012, en las que salimos muy rápido de entrada. Hay que tener presente que no podemos salir a competir con los de punta, pero podemos aspirar a una buena posición”.
G.S: “Aunque no pudimos llegar en los Dakar anteriores, las experiencias fueron muy positivas. He trabajado mucho la navegación, con la participación en varias pruebas de cross country y también hice un curso para navegantes. Tuvimos problemas motrices en la última fecha del año, pero ahora la camioneta está bien armada para resistir. Tenemos que dar la vuelta y nos preparamos mentalmente para ello. Lo ideal sería estar entre los primeros 40 clasificados”.



