Recomiendan un obsequio muy simple y valioso para estas fiestas navideñas.
Regalar una sonrisa, una caricia y unos minutos de nuestro tiempo para aquellos que están solos, dándole consuelo al que sufre y aliento al que lucha contra la adversidad.
Si uno es el afligido y hace esta ofrenda de misericordia «Dios que ve en lo secreto» y es la misericordia misma, se lo devolverá por añadidura.
Que el niño Jesús y su madre los colme de bendiciones.
¡Felices fiestas!
