La fundadora del comedor Los Polvorines y activa militante social fue recibida por el gabinete municipal y recibió los saludos del Intendente del partido de pergamino, Omar Pacini quien por razones de salud no pudo estar presente, pero la declaró Huésped de Honor “por su trayectoria y mérito en la ayuda social”.
Barrientos fue recibida por el Jefe de Gabinete, Gustavo Bitar; el Secretario de Producción y Desarrollo Económico, José Apesteguía; el Secretario de Promoción Social, Rubén Fernández y el Secretario de General, Carlos Elizalde quienes le agradecieron su presencia y le dieron la bienvenida a nuestra localidad.
“Tener la visita de Margarita Barrientos, es un motivo de inmensa alegría y debería haber en nuestro país muchas más Margarita Barrientos que hacen de la solidaridad una constante en su vida. El Intendente ha decidido nombrar a esta santiagueña, natural de Añatuya; fundadora del comedor social Los Piletones en el que se alimentan diariamente 2000 personas; y que fue elegida en 1999 Mujer del Año; como Huésped de Honor por su trayectoria y mérito en la ayuda social. Como dicen en Los Piletones, “Por un futuro con amor”; por eso con amor y profundo, respeto la recibimos en el Partido de Pergamino”, comentó Gustavo Bitar.
Por su parte, Margarita Barrientos compartió unos minutos con los funcionarios en el Palacio Municipal, luego visitó algunos Centros de Atención Comunitaria y finalmente presidió una conferencia en el Club Desiderio de la Fuente.
“Vengo a contarles nuestro trabajo, cómo comenzamos, cómo seguimos e hicimos todo lo que hacemos. Nos gusta mostrar lo que hacemos porque es producto del sacrificio que hace mucha gente que nos dona a nosotros. Siempre antes que alguien me dé el dinero le digo, “Venga a conocer a donde voy a invertir ese dinero”. Nosotros cuando vinimos a vivir en el año ‘87 era un asentamiento y en el año ‘97 cuando se reconoce el comedor nos convertimos en Villa y estamos a un pasito de convertirnos en Barrio”, comentó emocionada Margarita.
Luego Barrientos añadió que “como ustedes sabrán en cada Villa hay un representante que es como un “presidente” de Villa, cosa que no me gusta. Eso en nuestra villa no existe, los representantes son la familia. Vos querés pedir algo, nosotros te damos la posibilidad de que vayas y te indicamos a donde pedir, pero no hay intermediarios. Queremos que la gente trabaje, por eso estamos a un pasito de transformarnos en barrio; porque dejamos que la gente que sabe, trabaje como corresponde; que nos devuelva lo que nosotros le damos con nuestro voto”.
Ejemplo de vida
Margarita Barrientos compartió ante la prensa una parte de su historia de vida, marcada por el sacrificio, la entrega y la tenacidad.
“Soy una mujer humilde, de familia muy humilde. Mi mama falleció cuando yo tenía 12 años y quedamos con Martincito que era mi hermano mayor, y mis otros hermanitos solos. Mi papá era un carbonero, era un hombre de campo muy buscado para que queme el carbón y haga leña; hasta que un día marchó y no volvió más. No sé cuánto tiempo estuvimos solos hasta que Martín me dijo –“Magui nos tenemos que ir, porque no tenemos que comer ni que ponernos”. Ensillamos dos yeguas y nos fuimos a un pueblito. Él me dijo. “Yo me voy a ir a trabajar ahí y vos andate a Buenos Aires”. Me dio un papel con la dirección de mi hermano Ramón que vivía en José C Paz. Y llegué a los tumbos, pero llegué, a José C Paz. Y encontré a mi hermano internada en un hospital porque
cuando llego a Retiro; llego en un carguero y me largué a llorar. Entonces se me acercó un Policía y me preguntó qué pasaba”, comenzó a relatar Margarita.
“Entonces le mostré la carta y me dijo:-“Tomá ese tren que te lleva a José C Paz. Cuando veas un arco que dice José C Paz, te tenés que bajar”. Y me lo tomé y ví el arco, pero el tren no paraba, seguía. Y yoo no sabía que el tren paraba, entonces me tiré y me quebré todas las costillas, mi rodillita, mi bracito y me tragué todos mis dientes y bueno, pero llegué y encontré a mi hermano que desgraciadamente falleció y tuve la suerte de tener un esposo maravilloso que me acompaña en todo. Empezamos juntos y seguimos juntos hasta hace muy poco tiempo. Ahora cada uno sigue por su lado, pero seguimos trabajando”, concluyó esta mujer que impacta por la humildad de su presencia y la profundidad de su experiencia de vida.
Los Piletones
Respecto a la labor desarrollada a través de la obra de Los Piletones que surgió como un comedor, Margarita Barrientos detalló que: “Estoy ampliando el jardín, haciendo un refugio de mujeres golpeadas y un vivero para que las chicas puedan trabajar en el vivero mientras estén allí, de paso y tengan una ocupación. El trabajo en Los Piletones es hermoso. ¡Todos los días ves trabajando tanta gente! Pelando 16 bolsas de papas, haciendo pan, ayudando, es muy lindo. Hay dos jardines y tenemos solamente cinco maestras recibidas. Las otras son futuras maestras las preparamos para que sepan como es el trabajo con chicos cuando se reciban. En el último tiempo creció mucho en relación a la cantidad de chicos que van. Ojala no tuvieran que existir los comedores”.
Finalmente la promotora social destacó la importancia del trabajo como fuente de dignidad de la persona: “No les voy a dar un plan social en lo absoluto, porque creo que los planes no tienen que existir. Tiene que existir trabajo digno porque el trabajo es la manera de educar a la gente, de educar a nuestros hijos para el futuro. Yo no les pido nada a los políticos, porque cada político que asume una responsabilidad frente al pueblo que lo votó y en el lugar donde están no debe elegir ayudar a uno, o ayudar a otro, tienen que ayudar a todos. A mí me dicen que porque estoy dentro de la Capital no me corresponde la ayuda de la Nación. Y la esposa del Gobernador Scioli me dijo que no me puede ayudar porque no estoy en la Provincia, pero bueno, es así…”
