Muchísima gente en el primer día de la muestra de arte y cultura que recorre la provincia.
Cuando a las ocho de la noche Rombai pisó el escenario de AcercArte cerca de 20 mil personas estaban en el El Molino. Un número inédito en Arrecifes en lo que refiere a espéctaculos artísticos. Un si bien grandote como respuesta a la expectativa que había, las dudas respecto de la concurrencia del público local, superando cualquier estimación en las horas previas en las que se trabajó durísimo para que el sábado todo estuviese del mejor modo posible. Arrecifes estuvo ahí. Se hizo cargo.
La banda de cumbia pop empezó a descargar su repertorio de hits media hora más tarde de lo pautado. Quizá el único reproche que deba hacerse. «Locuras contigo» fue la canción que le puso fin a la histeria adolescente que aguardaba la llegada de los uruguayos que transformaron el griterío impaciente en un coro gigantesco que respondió ante cada una de las canciones que desfilaron: «Noche loca», «Yo te propongo» y «Enamorarnos no» marcaron momentos altos de un show de enorme calidad artística, muy intenso y en constante complicidad con la gente que disfrutó de los noventa minutos que duró.
Antes, pasaron cosas geniales. Todo empezó muy temprano, apenas había pasado el mediodía y Miguel Fo tenía cautivos a todos sus oyentes en la carpa de la Biblioteca con sus «sueños a los pies de la cama», una serie de cuentos muy bien contados, una linda celebración de la palabra. Más tarde, a eso de las seis, por el mismo sitió pasó Sergio Marchi. El periodista especializado en rock brindó una charla en un formato entrevista que cobró mayor interés cuando se abrió a las preguntas de los que ahí estaban escuchando anécdotas sobre Pappo, Charly y las experiencias del también escritor que cuenta con una obra como «El rock perdido», una mirada sobre Cromañon que despertó polémicas que aun perduran.
El escenario fue inaugurado por Capitán Sanata, buena propuesta musical para chicos que gustó mucho a los grandes. Historias contadas con humor y un abanico musical sin límites. Después Heavysaurios con su rock metalero atrapó la atención de todo el predio porque lo que hacen nunca puede resultar indiferente. «Hoy es mi cumpleaños», «Nuestro secreto», «Metal jurásico», «Héroe de la guitarra» y «Quiero leche», algunas de sus mejores interpretaciones.
Mientras, el Cine 360º y una serie de cortos. Una experiencia audiovisual única, tanto como la participación de los mas chicos (y no tanto) en los Talleres y el espacio dedicados a juegos. Las demostraciones de Danza Urbana, el arte callejero, el cine para adultos y todo lo que si iba generando a medida que la gente fue llegando al lugar: mate y reposera, la fórmula que mejor funcionó.
La fallida presentación de Juan Acosta que no hizo reir a nadie con su set de stan up desactualizado y ultraconservador hizo un poquito más larga la espera de los que estaban ahí por Rombai. Pero pasó casi desapercibido. Cuando el sol cumplió con día de trabajo y las luces del escenario y todo alrededor cobraron fuerza, un mar de gente hacía su parte para que la jornada en el predio se cierre con todo.
En otras coordenadas, Osqui Guzmán le daba vida a El Bululú. El Regina a medio llenar fue un marco injusto para la calidad interpretativa del creador de «Derechos torcidos». Guzmán hizo un despliegue fantástico valiéndose de toda su capacidad para bailar, cantar y jugar con sus movimientos propios del clown. Cuando pretendió hacer reir lo logró con yapas, cuando la tensión ganó la sala se llevó los mejores aplausos. El otro cierre de AcercArte no podría haber sido mejor.
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