En la madrugada del miércoles un comercio ubicado en Ricardo Gutiérrez al 300 sufrió la rotura intencional de su vidriera.
En principio no se detectaron faltantes por lo que se puede presuponer que la misma se realizó por malicia.
La dueña del local, muy molesta, explicó a este medio que “antes teníamos que soportar a Tomate Bar, ahora que no están más son los de Don Bar, que todas las noches causan molestias a los vecinos. Hace poco estuvieron a los tiros y nadie dice nada”.




