Pablo Zabaleta es un líder silencioso, uno de los hombres con más carisma de la selección argentina y que más solidez aporta a todo el conjunto albiceleste. Su papel en el mundial ha sido importante no solo por lo que hacía en la banda derecha de la defensa sino también por su rol en el vestuario. El actual defensor del Manchester City es un jugador imprescindible tanto por su técnico en el equipo inglés, Manuel Pellegrini, como por su selección, en la que ahora está al mando Gerardo ‘Tata’ Martino. Con 30 años Zabaleta se encuentra en el momento más maduro de su carrera, algo que hace pensar en que se está convirtiendo en el Javier Zanetti de estos tiempos, salvando las distancias con el monumental ex jugador y ahora vicepresidente del Inter de Milán.
Sus primeros pasos como futbolista fueron en el Club Atlético Obras Sanitarias de Arrecifes, donde jugó hasta el año 1997. Más tarde empezó su formación futbolística en las inferiores del equipo de su corazón, el San Lorenzo de Almagro que es el actual campeón de la Copa Libertadores, Zabaleta jugó en este club desde los 12 hasta los 20, cuando recibió la oferta del RCD Espanyol y se marchó a Barcelona. En aquel verano había impresionado a todo el mundo durante la Copa Mundial sub 20 en la que había destacado por su personalidad y por haber marcado 3 goles con Argentina, por lo que las apuestas en directo comenzaron a verle como un jugador listo para dar el salto a Europa, además de llegar a ser el segundo anotador del equipo detrás de un tal Lionel Messi. Su debut oficial con la selección absoluta de Argentina había llegado ya en 2005, cuando fue convocado por José Pekerman, actual seleccionador de Colombia.
En el equipo blanquiazul el lateral hizo la primera y más formativa experiencia de fútbol europeo, acostumbrándose a un tipo de juego diferente, más táctico y más exigente. Pero fue en el Espanyol donde comenzó a hacerse conocer al gran público europeo y a acumular cada vez más presencias con la selección mayor de Argentina. Mientras tanto, en 2008 Zabaleta consiguió ganar la medalla de oro olímpica con la selección de su país y empezó a ser uno de los puntos fijos del equipo absoluto de la Albiceleste. Después del verano 2008 el Manchester City se interesó en él y decidió hacerse con sus servicios tras pagar 8 millones de euros.
Versátil y capaz de jugador en muchas posiciones, Zabaleta se ha ido imponiendo también en el vestuario del Manchester City, en el que ahora es de los jugadores más expertos y también uno de los capitanes. El gol que marcó el diciembre pasado contra la Roma en el estadio Olímpico selló sus capacidades ofensivas, que bien se compaginan con las habilidades defensivas y de posicionamiento. Ya consolidado como uno de los mejores laterales del mundo, el ex San Lorenzo es el líder silencioso del City y uno de los pilares de la Argentina. Un gran logro en una carrera muy larga y que tiene aún mucho recorrido por delante.
