Ariel Saldaña es el dueño del complejo de tenis y paddle “Set Point”, y fue junto a decenas de vecinos de la zona de Perón y Lavalle víctima de la enorme inundación que afectó la ciudad.
Set Point es un emprendimiento familiar, Ariel trabaja junto a su hijo y su señora y tiene dos empleados. Entre todos con esfuerzo, empuje y la colaboración de algunos seres queridos, lograron rápidamente poner en funcionamiento el lugar.
Una de las canchas de paddle y una de las 3 canchas de tenis fueron puestas en normal funcionamiento ni bien bajó el agua. Charlando con Minuto Arrecifes, Ariel Saldaña explicó que todos los que hacen a Set Point pusieron mucho esfuerzo para volver a trabajar inmediatamente, y si bien no recibieron ningún tipo de ayuda oficial, clientes, amigos y familiares consiguieron con sudor propio dejar atrás el mal trago.
El agua entró a local y subió hasta unos 60 cm. Algunos electrodomésticos de valor, como un freezer, una heladera y un microondas fueron alcanzados por el agua. Otros electrodomésticos, como un TV y unos parlantes, fueron alcanzados por amigos de los ajeno.
A pesar de la angustia Ariel prefiere no hacer hincapié en las malas, y exhibe orgulloso las instalaciones de Set Point que poco a poco retoman sus condiciones habituales.
“Las canchas de tenis escurrieron perfectamente, las rastrillamos y les pusimos polvo nuevo”, explica Ariel mientras asegura que se propuso dejar las canchas mejor que lo que estaban antes.
Esta es una de las tantísimas historias de esfuerzo y trabajo que surgen luego de la inundación del fatídico fin de semana del 8 y 9 de agosto de 2015. La historia de una familia que trabaja dignamente, sin pedirle nada a nadie, y como tantos otros comerciantes afectados se encontraron ante la disyuntiva de volver al trabajo por sus propios medios o esperar ayuda.
Ayuda que, en la mayoría de los casos, nunca llega.
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