La diputada nacional Elisa Carrió acusó este jueves al Papa Francisco de «alimentar la violencia sobre todo desde el plano espiritual», horas después de que el Sumo Pontífice enviara un rosario bendecido a Milagro Sala, la dirigente de la Tupac Amaru, detenida en Jujuy desde el 16 de enero, y a una semana de la visita del presidente Mauricio Macri al Vaticano.
En lo que definió en su cuenta de Facebok como “un llamado a la no violencia”, la líder de la Coalición Cívica exteriorizó el malestar que le causó la actitud de Francisco, a pesar de que evitó mencionarlo.
“Es sumamente peligroso alimentar la violencia, sobre todo desde el plano espiritual”, manifestó en el comienzo del cifrado mensaje.
Y exhortó a “defender al Presidente de la Nación, que busca la pacificación y que fue electo por vía democrática”, al tiempo que consideró “preciso no generar confusión: espero en los Obispos de Argentina ya no en el Papa”.
Finalmente, y de cara al encuentro que mantendrán el próximo 27 de febrero Macri y el Papa en el Vaticano, aclaró: “A Roma no voy”.
Fuente: Andigital.com.ar
