Que siga bien, señora (Por Jorge Rivas)
Hace unos días, cuando iba a ingresar al edificio anexo de la Cámara de Diputados, una señora madura, muy elegante y simpática, detuvo la marcha de mi silla de ruedas…
Hace unos días, cuando iba a ingresar al edificio anexo de la Cámara de Diputados, una señora madura, muy elegante y simpática, detuvo la marcha de mi silla de ruedas…