Jorge, el papá de Pablo Zabaleta, jugador de la Selección argentina que este miércoles venció a Holanda y pasó a la final de la Copa del Mundo, habló con Nancy Pazos por Radio Rivadavia.
Emocionado tras el triunfo, contó la euforia con la que vivieron en su casa de Arrecifes –a 170 km. de la Ciudad de Buenos Aires-: “Nos juntamos una banda, a las cuatro de la tarde la platea estaba llena, nos volvimos locos, en los penales que atajaba (Sergio) Romero dejamos la garganta”.
En tanto, contó que aún no habló con su hijo y sobre la lesión que sufrió en su boca durante el cotejo, respondió: “Te preocupás en el primer momento, después cuando vimos que no era más que eso, te da un poquito más de tranquilidad”.
“Siempre le gustó el fútbol, andaba con la pelota dando vueltas por todos lados”, expresó Jorge, sobre los primeros contactos de su hijo con la número 5.
El papá de Zabaleta relató que su hijo empezó a jugar en el fútbol infantil y a los 12 años comenzó a jugar en San Lorenzo.
Hasta los 14 años, su mamá lo sacaba del colegio a las 12 y recorría 170 kilómetros desde Arrecifes a la Ciudad de Buenos Aires para la práctica en San Lorenzo, que se hacía tres veces por semana. Los domingos viajaba toda la familia para el partido.
“Había días que dudada de ir o no ir, fue bastante duro, estuvo así viajando hasta los 14 años”, expresó. Y continúo: “Lo llaman de la Selección, la sub 15, ahí tenía que entrenar todos los días, y se fue a vivir en Buenos Aires”.
“Tuvo que enfrentar la vida solo, mi señora falleció, él la lleva tatuada en el pecho”, concluyó.
Fuente: www.rivadavia.com.ar/

doy fe del sacrificio de la familia y de la responsabilidad de Laura , su mama, y tambien de la humildad que heredo Pablo , siento orgullo por ello.