La estructura en desuso de la hamaca adaptada especialmente para niños con discapacidades, ubicada en la Plaza Alte Guillermo Brown, refleja la indiferencia y el olvido que muchas veces sufren los discapacitados en la sociedad. Los juegos para niños en la plaza de juegos funcionan como un lugar de encuentro y sociabilización. A través de la participación en actividades recreativas en espacios públicos, los niños fomentan su integración a los ámbitos públicos.
MinutoArrecifes consultó por la no reincorporación de la hamaca a Carlos Perez, Presidente del Consejo Municipal de Discapacidad, quien admitió que la desaparición de la misma no se debe a ningún motivo específico, sino que luego del accidente que sufriera un menor y debiera ser rescatado por los bomberos, la hamaca quedó en desuso. “Junto con directivos municipales pensamos en diferentes maneras de prevenir accidentes por el uso de la hamaca, pero lamentablemente es una hamaca como cualquier otra y si se usa sin supervisión adulta pueden ocurrir accidentes”, aseguró Perez. Asimismo agregó “no considero necesario prohibir el uso de la hamaca por parte de los niños que juegan en la plaza. Mientras fomente la integración que se use, pero sí hace falta que haya algún mayor controlando a los chicos para que le den un uso correcto”.
Uno de los puntos más importantes en la problemática de la inserción social de los discapacitados es el compromiso que debe adquirir la comunidad con respecto a ellos. La hamaca rota es un claro ejemplo de indiferencia, de individualismo y de traspaso de límites. Señalar con dedo acusador a los niños que juegan donde no deben no es correcto, pero sí resaltar que los mayores son los responsables de cuidar y enseñar a esos chicos el respeto al prójimo. Enseñarles que los derechos de unos terminan donde empiezan los de los otros niños. Existen normas para el correcto funcionamiento de la sociedad, y el cartel que está a un metro de la hamaca explica claramente “Esta hamaca es para todos, solo una persona por vez. Ayudemos a cuidarla”. Que este dañado, despintado y rayado no es excusa para que no se respete.
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La mayorìa de la gente de Arrecifes es indiferente a las necesidades simples de los discapacitados:veredas como cràteres,acumulaciòn de mercaderìa en las veredas como costumbre (hay un buen filòn para que la Municipalidad cobre un impuesto y no nos aumente a los que pagamos)el cruce de las calles del centro (Tratar de cruzar como corresponde en las esquinas,aùn con semàforos,sino te levanta el que tiene luz verde,si cambia te levanta el que dobla.Somos muy solidarios en hechos puntuales graves,pero en el diario vivir somos muy egoìstas.-
Un simple ejemplo de como nos importa tan poco lo que no nos afecta personalmente! muy triste…
Y la hamaca se jue!!! que verguenza!!!!!!
que lastima, la verdad que tanto se habla de los derechos humanos, estos tambien lo son, no importa si son para discapacitados, basta con ser integrante de esta sociedad para tener tan solo el minimo derecho a divertirse jugando, acaso no es la actividad principal y promordial de un niño, «jugar»?
Que triste que pasen estas cosas!
Cuanta verdad!! increible cuanta frialdad.