Días atrás se publicó en este medio una noticia sobre la molestia de vecinos de Villa Sanguinetti quienes se quejaban por haber sufrido que una avioneta fumigadora había volcado algún producto químico sobre sus casas.
Inmediatamente se comunicaron con nosotros desde la Cámara de Aeroaplicadores. Explicaron su trabajo al respecto y demostraron su compromiso a la hora de monitorear y controlar el espacio aéreo.
A continuación una interesante entrevista a Fernando Mahmet, presidente de la Cámara de Aeroaplicadores.
¿Cómo ven desde la Cámara de Aeroaplicadores la situación del interior en relación al uso de productos fitosanitarios en los campos?
Consideramos que es un tema muy importante y central en la producción agrícola actual y que lamentablemente muchas veces no se trata el tema mediáticamente por las personas indicadas. Es una situación que monitoreamos permanentemente, ya que muchas veces se ataca a los aeroaplicadores desde el desconocimiento, cuando en realidad, la aplicación de un fitosanitario se realiza con precisión y profesionalismo. De otra forma no es sustentable ni posible. Creemos que se pone el foco de atención en las empresas que aplican, dejando de lado que los productos que se utilizan son controlados y habilitados por el SENASA y de acuerdo a leyes y normas vigentes.
¿Creen que las normas vigentes son suficientes para garantizar la salud y el medio ambiente en las zonas afectadas? ¿Creen que son suficientes para que las empresas y los trabajadores del rubro puedan ejercer su actividad de la manera adecuada?
Las normas vigentes son un tema para analizar profundamente, generalmente lo que ocurre en la sociedad, es que vamos detrás de los hechos, y se ha resuelto de manera apresurada, no llegando a una solución justa. Desde hace dos años venimos trabajando en la sanción de una nueva Ley de Agroquímicos en conjunto con la Comisión de Asuntos Agrarios de la Cámara de Diputados de la Nación y otras instituciones del sector. Se ha avanzado mucho con respecto a este tema. Tenemos expectativas de que este año sea sancionada la nueva Ley pero eso ya no depende de nosotros. Respecto a las empresas y los trabajadores, desde la Cámara buscamos permanentemente la capacitación y profesionalización de estos, porque una de las cuestiones fundamentales de nuestra entidad es tanto el cuidado y la protección del ambiente como la salud de quienes trabajamos con fitosanitarios.
¿Tuvieron conocimientos de casos de gente o poblaciones afectadas por las fumigaciones?
Antes que nada aclaremos que el concepto de “fumigaciones”, muy arraigado por cierto en nuestra actividad, corresponde a la aplicación de un gas o humo, cosa que nosotros no hacemos. Nosotros hacemos aplicaciones o asperjados de fitosanitarios. En Provincia de Buenos Aires, la mayoría de las cuestiones se han suscitado con equipos terrestres que no respetaron las zonas de exclusión, pero en la provincia de Santa Fe, en algunas localidades existió inclusive el dictado de Ordenanzas que prohibían la aplicación aérea. Argentina tiene la 3ra. flota más grande de aviones agrícolas del mundo y la pcia. de Buenos Aires es la flota más importante de Argentina. No solo en cantidad de aviones sino en la alta profesionalización y apoyo tecnológico. Teniendo en cuenta estos datos, vemos que no hay incidentes que involucren nuestra actividad.
¿Qué normas debe cumplir un avión fumigador a la hora de realizar una aplicación? ¿Ven desde la cámara empresas o particulares que las infrinja?
Las habilitaciones deben ser renovadas anualmente. La empresa debe encontrarse habilitado por la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil) para la realización de trabajo aéreo de pulverización o siembra aérea, lo cual implica que la aeronave debe estar apta para estas tareas, el piloto debe tener licencia de aeroaplicador y certificado de aptitud psicofísica vigente. Es importante aclarar que el piloto requiere de un gran entrenamiento, alta capacitación y muchas horas de vuelo. Es uno de los profesionales que presta servicios al agro que más capacitación recibe y que más invierte para la misma. No es un trabajo para improvisados. El riesgo de vida siempre está presente. Por otra parte las instalaciones de la Base de Operaciones deben encontrarse aprobadas y habilitadas por ANAC. Respecto de la segunda cuestión, es una labor diaria que realiza la Cámara, todos sus asociados se encuentran regularizados y además concientizados de respetar las áreas de exclusión existentes para el desarrollo de la actividad.
Para ustedes, ¿son suficientes los controles sobre la actividad?
La cuestión del control existente es realmente un tema que nos es ajeno, nosotros no somos los encargados de controlar, denunciar o juzgar a otros. Este es un poder del Estado. Muchas veces desde los medios se intenta estigmatizar a los aeroaplicadores, pero el sistema legal vigente hoy es respetado por quienes desarrollan la actividad, en forma licita y sustentable pero por supuesto los sistemas de controles puede ser mejorados, con un estudio minucioso y la participación y debate de todos los sectores interesados.
Dado que en distintos distritos hay diversidad de normas respecto a los límites y las condiciones de aplicación, como también los productos prohibidos de acuerdo a la provincia, ¿creen que es necesaria una unificación de las normas a nivel provincial y nacional?
Respecto de la cuestión de límites en las zonas de aplicación, sería muy bueno que el criterio fuese unificado, pero por cuestiones de tipo desarrollo urbano – rural de cada provincia debería establecer las diversas zonas de exclusión, es por eso que en el proyecto de la Ley Nacional estamos trabajando de forma integrada todos los aplicadores de la Argentina, representados por la entidad que nos nuclea, la FeAr CA. Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas.
Hay quienes afirman que es más segura la aplicación de agroquímicos vía terrestre; otros, que bien realizada, es más efectiva la aérea. ¿Creen que hay intereses detrás de los reclamos contra las fumigaciones?
Primero deberíamos diferenciar los conceptos de seguridad, y efectividad, tanto la aplicación terrestre como la aérea son seguras si se realizan correctamente y respetando las disposiciones vigentes. Todas las aplicaciones ya sean aéreas o terrestres deben ser realizadas por personal capacitado, con los equipos que corresponden, en las condiciones climáticas adecuadas y con el apoyo del profesional agrónomo. Respecto de la efectividad, los expertos indican que la aplicación aérea es de mayor calidad. Además, es fundamental la capacidad productiva del avión, realizando el trabajo en un menor tiempo y en condiciones donde los equipos terrestres no pueden transitar, como por ejemplo la falta de piso por excesivas lluvias. Por otro parte, hay cultivos que serían casi inviable su producción sin el uso del avión. Maíz, sorgo, arroz y girasol son un ejemplo de ellos.
¿Qué productos se pueden utilizar desde la vía aérea?
Realizar una lista resultaría prácticamente interminable por la gran cantidad de formulaciones existentes, resumiendo; se pueden realizar tratamientos de control de malezas, plagas, enfermedades de fin de ciclo de los cultivos, como así de fertilización de los mismos. Por otra parte, el avión no solo realiza el asperjado o la aplicación de fitoterápicos, también se realizan trabajos de siembra de pasturas y praderas, fertilización de sólidos y controles sanitarios.
¿En qué zonas y tipos de cultivos se requiere más el servicio?
En el noroeste de la Provincia de Buenos Aires, la actividad se desarrolla ya sea en cultivos de invierno (Trigo o Cebada) o los de verano (Soja, Maíz, sorgo y girasol). En otras zonas del país se realizan tratamientos en lino, colza, centeno, vid, cítricos, caña de azúcar, algodón, maní y arroz. Para ser breves y claros, en todo lugar en donde se realiza actividad agrícola, puede ser necesaria la realización de un tratamiento de los anteriormente especificados.
¿Qué consideraciones debe tener en cuenta un productor para asegurarse de contratar un servicio de calidad y que se atenga a las normas?
Lo principal al momento de contratar tal servicio es constatar que la empresa se encuentre debidamente habilitada, tanto por la ANAC, como por el Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires.
¿Cómo puede identificar un vecino o una población cuando se está realizando un mal uso de los fitosanitarios?
El vecino deberá ver la posibilidad de que la aplicación se esté realizando en una zona no autorizada. Esto debe ser constatado con la norma que regule la actividad dependiendo la zona en que se encuentre. Lo importante en estos casos es informarse de forma adecuada, verificando la norma correspondiente y exigiendo al Estado el cumplimiento de la misma. Hubo un caso de una denuncia por aplicación de fitosanitarios en zonas de exclusión. Se prejuzgo al aplicador y se lo agravio mediáticamente. Cuando las autoridades fueron a constatar la presunta infracción, el trabajo era de siembra aérea estando la misma permitida en esa zona. Por eso es fundamental ser cautos y que el manejo de información sea certera y precisa.
